Ajuste la altura del monitor de modo que la parte superior de la pantalla esté al mismo nivel del ojo o justo por debajo. Sus ojos deberían mirar ligeramente hacia abajo cuando esté mirando al centro de la pantalla.
Coloque el monitor a una distancia no inferior a 508 mm (20 pulgadas) de sus ojos. Una regla general adecuada es la longitud del brazo.
Ajuste la posición de la pantalla para eliminar el reflejo de los cristales y las luces del techo.
Si las condiciones de la iluminación lo permiten, incline el monitor 10º a 20º hacia atrás. De esta forma se mantiene la misma distancia entre sus ojos y la pantalla cuando la mira de arriba abajo.
Excepción: Si utiliza gafas bifocales, baje el monitor por debajo del nivel de los ojos y gire la pantalla hacia arriba, inclinándola de 30º a 45º hacia atrás.
La línea central del teclado debe estar al mismo nivel que la altura de los codos.
Incline el teclado 10º hacia atrás, de tal forma que sus muñecas estén en posición plana.